Archivo de octubre de 2009

Felicidad asistida

Sábado, 31 de octubre de 2009

Cuando las cosas iban bien sonreía, pues tenía motivos para sonreír; las cosas iban bien y era feliz. Cuando las cosas no iban tan bien sonreía, porque sentía que si lo hacía estaría más cerca de ser feliz. Cuando las cosas fueron mal sonreía, porque las cosas tenían que cambiar para bien, y volvería a ser feliz. Ahora, con el paso de los años, sólo recuerdo que sonreía, no recuerdo el motivo, pero sonreía como si fuera feliz.

En otra dimensión

Sábado, 31 de octubre de 2009

- Aquí fue, señor parapsicólogo.
- Lo noto, lo noto.
- El asesino bajó del coche y, aprovechando que mi psicólogo estaba orinando entre esos matorrales, se abalanzó sobre él y comenzó el forcejeo.
- Sí, si puedo verlo.
- El asesino sacó un arma blanca y mi psicólogo salió corriendo. Llegó hasta el merendero de allí abajo, donde están las parrillas de piedra. Venga conmigo.
- Noto las vibraciones.
- Aquí, al lado de esta parrilla, le apuñaló hasta en veinte ocasiones.
- Por aquí pulula su espíritu.
- ¿Por dónde?
- Por aquí, en el ambiente, entre el más allá y la realidad, en Tierra de Nadie.
- En aquella mesa de madera lo descuartizó, y aprovechando que era la hora de la merienda, asó el brazo derecho y se lo comió a la brasa.
- ¿Con guarnición?
- ¡Usted sabrá, que es el parapsicólogo!
- Pues no lo sé, pero me está entrando un hambre…

Por méritos propios

Miércoles, 7 de octubre de 2009

El humorista salió al escenario y se tropezó con el cable de los altavoces provocando la carcajada del público. Se levantó y, avergonzado, se acercó al micrófono para contar su primer chiste, pero no se oía, y provocó otra carcajada del público. Inseguro, fue a agarrar el micrófono, se le resbaló, y cayó rodando del escenario. Provocó, de nuevo, la carcajada del público. Enfadado, salió corriendo, provocando la última carcajada del público. Se acercó a su representante y le dijo: <<Esto no es serio. Quiero ser cómico por méritos propios, no de forma accidental>>.