Archivo de diciembre de 2009

Sin anuncios

Martes, 29 de diciembre de 2009

Si quieres ver la película sin anuncios, envía un SMS al número 1234 con la palabra TIMO. Si además quieres verla en español, envía otro SMS al número 1234 con la palabra TIMO. Si tienes problemas de audición y quieres verla subtitulada, envía otro SMS al número 1234 con la palabra TIMO. Si quieres ver la película sin mensajes de publicidad en la parte inferior de la pantalla, envía otro SMS al número 1234 con la palabra TIMO. Si quieres hacer un donativo a los protagonistas de la película que vas a ver a continuación, envía un SMS al número 1234 con la palabra TIMO. Si quieres participar en el sorteo de UN BILLÓN de euros, envía SMS al número 1234 con la palabra TIMO (bases del concurso en la Web: novasaverniunduro.com).

No celebro

Domingo, 27 de diciembre de 2009

No celebro la Navidad porque me acuerdo de los que ya no están y me entristezco. No celebro el año nuevo porque el año que dejo atrás no volverá. No celebro la semana santa porque no tengo por costumbre celebrar la muerte de nadie. No celebro la fiesta nacional porque de nacional cada vez tiene menos. No celebro nada en restaurantes por respeto a la gente que muere de hambre. No celebro mi cumpleaños porque significa que me queda un año menos de vida. No celebro la llegada de Papá Noel, ni la de los Reyes Magos, ni el Día del Padre, ni el Día de la Madre, ni San Valentín, porque son fiestas por y para el consumo. Tampoco celebré mi boda porque me casé por el bien del niño que venía en camino.

Celebro que no se haya estropeado el ordenador escribiendo estas líneas, pero ya se me ocurrirá algo para dejar de hacerlo.

Vidas y obras

Jueves, 24 de diciembre de 2009

Pasé la infancia asistiendo cada día a una guardería, desde por la mañana temprano hasta última hora de la tarde. Durante la adolescencia estuve interno en un colegio, sin recibir visita alguna. Cuando salí de éste, me llevasteis a una universidad inglesa, porque decíais que era lo mejor para mí. Habéis estado toda la vida tan ocupados  con vuestro trabajo que apenas nos hemos visto. Espero ahora, que el hecho de ingresaros en una residencia de ancianos, no os pille por sorpresa. No acostumbro a meter en casa a desconocidos.

El apagón

Domingo, 20 de diciembre de 2009

Aquella noche se fue la luz y me quedé en la sombra. El portero automático cogió la baja por enfermedad. Mi televisor se quedó sin gente. El portarretratos digital no recordaba mis recuerdos y el e-book ya no contaba nada. La lavadora no completó la colada y el frigorífico templó los alimentos. La estación meteorológica no sentía ni frío ni calor. El sillón reservó sus masajes para otro momento. El teléfono me incomunicó cuando agotó su batería. El radio despertador concilió el sueño eterno.

 Sin saber por qué, dejé mi mente en blanco, me tumbé en el suelo y me quedé dormido como todo lo demás.