- ¡Me ofrezco por mil euros!
- ¡Yo lo hago por novecientos cincuenta!
- ¡Yo por menos de novecientos no me muevo!
- ¡Yo iría por seiscientos!
- Seiscientos a la una…
- ¡Yo voy por quinientos cincuenta!
- Necesito el dinero, ¡cuatrocientos euros!
- ¿Nadie va por menos? Cuatrocientos euros a la una, a las dos…
- ¡Trescientos euros! Mi mujer me mata.
- ¡Doscientos, señor! Duermo en la calle.
- Doscientos a la una, doscientos a las dos, doscientos a las tres.
- El trabajo es para el andrajoso de la primera fila, contratado por doscientos euros al mes. Se cierra la subasta.
Trágico e irónico. Cruel y real. Así vamos. Aunque no queramos.
Buenísimo.
Un saludo indio
Muchas gracias No Comments. Es lo que quería transmitir.
Un saludo.
muy bueno, está muy bien escrito. La idea es brillante.
Puntuación 9
La idea es muy interesante. Tal vez la última frase sobra.
Gracias Daniel, gracias Esteban.
Excelente Oscar! Me gustó mucho!
Y tan así será, hasta que todos seamos andrajosos. Mal que nos pese.
Saludos!
Gracias por comentar, Claudia. Esto es lo mismo de siempre, para que unos vivan muy bien otros tienen que vivir muy mal.
Saludos.
Uhhhhhhhhhhh… que cruel REALIDAD… triste pero real…
Un abrazo, cuidate mucho, besos.
Real como la vida. Gracias por comentar Natalia, guapa.
Más besos para ti.
Triste pero cierta realidad, un micro parecido a las viñetas de El Roto.
Gracias por comentar, manuespada.
Es que esto de las subcontratas es lo peor. Pagamos mil euros para que nos hagan un trabajo, y una vez pasados todos los intermediarios, el que hace el trabajo cobra cien eurillos. Lo demás, para los jetas que se rascan lo que no suena.
Un saludo.
-Me ofrezco por 150!!
Estas cosas pasan,pero luego las lamentan en control de calidad.
Tienes razón Víctor.
Gracias Seamoone estás contratado.
Gracias Carlos por comentar. La calidad no existe.